martes, 25 de noviembre de 2008

La precisión de las palabras

Desde hace un tiempo se escucha entre nosotros la expresión "tener sexo". ¡Como si hubiera alguien que no lo tuviera! Ni el Diccionario de la Real Academia Española ni la Academia Argentina de Letras reconocen la expresión. No hay nadie que no "tenga" sexo: sea uno u otro, todos nacemos con uno. Lo que sí podemos tener o no tener es relaciones sexuales. Están quienes las tienen con frecuencia y los que no, quienes las disfrutan y aquellos que no tanto, unos para quienes tenerlas es imprescindible y otros que lo necesitan menos.

"Transar" es otra expresión de moda. Le pedí a mi hijo de trece años que me explicara qué quiere decir. "¿No sabes?", se sorprendió. Acto seguido cerró los ojos, sacó la lengua y se puso a moverla con expresión libidinosa.

Quizá la primera reacción de los adultos ante estos nuevos usos del lenguaje sea escandalizarnos. Al fin y al cabo, muchos -y tal vez, sobre todo, muchas- crecimos con la idea de que el amor se "hacía" y no pensábamos que el sexo pudiera ser una especie de transacción, un quid pro quo , en el que dos personas acuerdan algo que no supone otra obligación más allá de ese intercambio. ¿Pero era sincero nuestro uso de las palabras? ¿Cada vez que "hacíamos" el amor de verdad buscábamos "construirlo"?

El lenguaje refleja los cambios culturales. "Transar" significa "transigir, ajustar algún trato". ¿Qué hace un adolescente cuando "transa" en el boliche con una chica a la que acaba de conocer? Pretender que esos primeros encuentros tengan que ver con la construcción de un amor es ilusorio. Se trata, en efecto, de una transacción: te beso, me besas, juntos exploramos algo y hasta la vista baby .

"El amor se hace con palabras", escribió Lacan alguna vez. ¿De qué otra manera podría hacerse? No existe amor allí donde previamente no hay diálogo, miradas, silencios compartidos. Nada se construye en un instante y mucho menos la cercanía. Por eso la verdadera desnudez llega casi al final, cuando sentimos que ya no estamos solos en el mundo, que alguien más está junto a nosotros.

Quizá las nuevas expresiones pongan en evidencia, no la degradación del amor, sino un mayor realismo por parte de los chicos. Como si de entrada tuvieran una madurez mayor que la de sus padres. Nosotros, que tanto creímos en el amor, padecemos una epidemia de divorcios sin parangón. Muchos no supimos armar parejas duraderas. Nos casábamos pensando que sería para toda la vida y, poco después, toda la vida que habíamos dejado nos enfermaba de añoranza.

Sospecho que los adolescentes de hoy se van a divorciar menos. Que pensarán más antes de decidirse a tener hijos. Tal vez habiendo sufrido los errores de sus padres, ellos se entregan con más cautela. Lentamente. Paso a paso. Primero realizan transacciones irrelevantes. Luego tienen sexo. El amor lo harán sólo después. Al final. Saben que se construye con tiempo. Algo que muchos adultos no aprendimos, ni cuidando, al hablar, la suspicacia de los verbos.

Por Mory Ponsowy - La Nación

Movimientos sociales en América Latina

Entrevista de Susana Nuin a Raúl Zibechi.
Libro publicado por La Crujía, y recomendado por esta bitácora.

Ley de Radiodifusión: a la espera de un debate

Tomás nació en 1980, trabaja como productor y estudió Ciencias de la Comunicación. Cursando Derecho a la Información en la Facultad de Sociales de la Universidad de Buenos Aires se enteró hace un par de años de que la ley que regula la radiodifusión en la Argentina (la radio, la televisión y el cable, entre otros servicios) data del mismo año de su nacimiento.

Al principio, le costó entender cómo era posible que más de 20 años después y, restauración democrática y revolución tecnológica mediante, el país siguiera con la misma norma vigente. Su profesor le dio una posible explicación: una ley con poca legitimidad como ésta es más fácil de incumplir por parte de los medios y más fácil de no hacer cumplir por parte de los gobiernos, que, en general, prefieren estar bien y no mal con ellos.

El alumno aprobó la materia y se olvidó del tema. Lo recordó este año, cuando en pleno conflicto con el campo y con el principal multimedio nacional - Clarín -, la Presidenta anunció que antes de fin de año el país tendría una nueva ley de radiodifusión, que ayudaría a la democratización del espectro radioeléctrico (que constituye el soporte de las señales y, como es finito y patrimonio común de la humanidad, es lógico que lo regule el Estado), limitaría la concentración y fomentaría el pluralismo. Tomás se alegró, igual que muchos.

Pero, ¿qué pasó desde entonces y desde que en abril último el interventor del Comfer, Gabriel Mariotto, dijo en una entrevista con LA NACION que "la ley de radiodifusión era la madre de todas las batallas"? Por lo pronto, parecería que el Gobierno decidió dar marcha atrás o que, al menos, decidió demorar su impulso de cambio ¿Por qué el Poder Ejecutivo no difundió aún ningún anteproyecto de ley de servicios de comunicación audiovisual (tal el nuevo nombre)? ¿Es que el poder de algunos grupos de comunicación es tan fuerte que hace que los políticos siempre elijan ceder? ¿Qué pasa en la Argentina que es tan complejo debatir en el Congreso, y en el seno mismo de la sociedad, sobre asuntos esenciales para la democracia, como éste?

Un grupo de organizaciones sociales -ADC, CELS, Cippec, Fadeccos, Fopea y Poder Ciudadano- instó hace dos semanas al Gobierno a hacer público su proyecto e impulsar un debate social amplio, participativo y transparente.

"Aunque somos organizaciones diversas, compartimos la certeza de que es impostergable la sanción de una nueva ley que establezca un marco regulatorio que favorezca la diversidad y el pluralismo informativo, fije límites precisos a la concentración de la propiedad de los medios, garantice el acceso a las licencias sin discriminación para las organizaciones sin fines de lucro, asegure la independencia de los medios públicos con respecto a los gobiernos de turno, siente las bases de una autoridad de regulación que reemplace al intervenido Comfer y tenga un funcionamiento y una integración plural", precisó Guillermo Mastrini, presidente de Fadeccos y coautor del libro Periodistas y magnates. Estructura y concentración de las industrias culturales en América Latina .

Roberto Saba, director ejecutivo de ADC, agregó un punto de vista que, en general, comparten todos los bloques opositores del Congreso. "Esta ley debe complementarse con otras que apunten al mismo fin de ampliar el derecho a la información de todos los individuos. Por ejemplo, una ley de acceso a la información pública, la despenalización de las figuras de calumnia e injuria cuando involucren cuestiones de interés público, y una normativa que regule la distribución de la pauta publicitaria oficial de modo claro, transparente y no discriminatorio, recortando la discrecionalidad del gobierno de turno".

Desde Pro, Paula María Bertol, diputada y miembro de las comisión de Libertad de Expresión y de la de Comunicaciones e Informática, coincide: "Es vergonzoso, pero en la Argentina no tenemos ley de acceso a la información pública ni ley de publicidad oficial, lo que permite al gobierno nacional premiar o castigar a periodistas o medios por sus opiniones y líneas editoriales en forma discrecional".

Una consulta de LA NACION con diputados de los principales bloques parlamentarios evidencia que todos coinciden en la necesidad de que se reforme la ley de 1980 y se establezca un nuevo marco normativo de cara al futuro (que supone en breve la llegada del llamado triple play y la digitalización de la TV, entre otras cosas). Ello, hace un año atrás, era impensable, advierten los expertos consultados. Sin embargo, los legisladores disienten respecto de dónde poner el foco y del contenido específico que tendría que tener la nueva ley. LA NACION intentó sin éxito tener la opinión de Mariotto, que se encuentra fuera del país.

La diputada nacional por la UCR Silvana Giudici, que preside la Comisión de Libertad de Expresión de la Cámara baja y esta semana presentó el libro Libertad de expresión. Madre de todas las libertades , pone en duda la real voluntad política del Gobierno en avanzar ahora en una reforma de esta envergadura. "No les conviene mandar el proyecto porque no tienen el bloque en condiciones y el año que viene es un año electoral y no quieren perder poder", dispara.

Giudici cuenta que la última vez que Mariotto fue a la Comisión precisó que el anteproyecto estaba listo, pero dijo que el Gobierno sólo lo remitiría luego de optar por la norma que definirá la televisión digital en la Argentina (podrían ser la norteamericana, la europea o la japonesa, que utiliza Brasil y que actualmente parece ser la que el gobierno K adoptaría). "No puede elegirse la norma que definirá la televisión del futuro en el despacho de (Julio) De Vido. El lugar para discutirlo y decidirlo es el Congreso. Y, además, es una excusa infantil que no envían el proyecto por esto, porque la norma no necesariamente regulará este punto sino principios generales que garanticen la libertad de expresión y el derecho a la información para todos."

Eduardo Macaluse, diputado nacional de Solidaridad e Igualdad (SI) y miembro de la Comisión de Libertad de Expresión, también es incrédulo. "Si la demora fuese para consensuar, me parece bien que exista, en la medida que no se prolongue demasiado. Pero veo con preocupación que el Gobierno utilice como un espantajo la ley de radiodifusión para sentarse a negociar con los grandes medios. Por eso, hay momentos en los que promueve el tratamiento y momentos en los que lo cajonea, que es, creo, lo que está pasando ahora", denuncia.

Respecto del contenido de la futura ley, adhiere a los 21 puntos básicos por el Derecho a la comunicación que confeccionó la llamada Coalición para una Radiodifusión Democrática (disponible en www.coalicion.org.ar ): "Hay que tomar en cuenta la complejidad del tema y evitar los oligopolios y posiciones dominantes. Este es un sector muy sensible, que influye fuertemente en muchas actividades de la sociedad y, sobre todo, forma opinión, y no queremos que haya una sola opinión en democracia".

El periodista y diputado nacional de la Coalición Cívica, Fernando Iglesias, acuerda en la necesidad de regular en pos de la pluralidad de voces y en que la agenda tiene que ser amplia. "Se necesita garantizar el acceso a la información y regular la publicidad oficial además de discutir un nuevo sistema normativo de radiodifusión, que la democratice", opinó.

Desde el oficialista Frente para la Victoria, el diputado Claudio Morgado celebra que la discusión de este año haya servido para ponerse de acuerdo en que hay que modificar la ley de la dictadura y saldar aspectos básicos, como que hay que garantizar la libertad de expresión en forma irrestricta, regular en pos de la no concentración y garantizar la intervención en el espectro de tres actores: sociedades comerciales, sociedades sin fines de lucro y medios públicos.

Morgado relativiza las críticas opositoras respecto de la demora del Gobierno en enviar el proyecto de ley: "Ya que vamos a legislar, legislemos para lo que viene. Tenemos que tener claro el objeto que vamos a regular. Más vale no aprobar una ley que en unos meses vaya a quedar obsoleta, por la norma de la TV digital u otra decisión de corte tecnológico".

El Congreso parece más dispuesto que en el pasado a discutir sobre este tema. Pero ¿qué opinan de este debate los medios y las asociaciones que los nuclean? En el reciente informe de la 46» Asamblea anual de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa), la organización señaló que no cuestiona la modificación de la ley de radiodifusión de 1980, aunque alerta sobre los riesgos que puede implicar para la libertad de prensa hacerlo sin un detenido análisis ni ánimo de consenso.

Como una forma de cuestionar el discurso oficial de modificar la legislación en pos de la diversidad, tanto en el encuentro de ADEPA como en la reunión de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) que concluyó el lunes último en Madrid, se hizo expresa referencia a la diversidad de medios en todos los lenguajes que existe en la Argentina -en relación con otros países- y se planteó el riesgo de que esa diversidad llegue a su fin por el efecto de regulaciones que debiliten a los medios importantes y faciliten que sean cooptados, ya sea por el Estado o por grupos de interés.

Las organizaciones reclaman un debate transparente y amplio. Los legisladores dicen que esperan el proyecto del Gobierno (¿Por qué esperar, en lugar de tomar la iniciativa y empezar a debatirlo ya?). Tomás se alegra con que el tema esté en la agenda y sueña con que los discursos de cambio se concreten algún día, aunque no fueran este año como anunció la Presidenta...

Por Laura Zommer - La Nación

Martes 25 de noviembre y examen final

Aviso que mañana martes 25/11 NO habrá radio.

El examen final de LOCUCION II, RADIO II, FONIATRÍA II lo adelantaron al 03/12.
El mismo consistirá en la realización de un programa con publicidades, noticias, móvil y relato.

lunes, 24 de noviembre de 2008

JJ Salcedo

Más sobre José Joaquín Salcedo y su "sueño radial sutatenzano".
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Mirada sobre el espectro radial latinoamericano

He aquí un documento de Carlos Arturo Quintero, integrante del Celam, quien pinta el escenario de nuestro continente.
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De la realidad a la utopía

Compartiremos unos jugosos documentos sobre el infinito y balsámico poder de la comunicación radial.
Tratase de la iniciativa de un cura radioaficionado, el José Joaquín Salcedo, quien diera a luz Radio Sutatenza. Una brillante idea!
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