jueves, 25 de septiembre de 2008

Europa del Este

Ampliando un poco el vermouth con papas fritas de la clase de Historia II del 24.9, socializo material interesante sobre el cóctel explosivo vigente detrás de la antigua cortina de hierro.

Trátase de un informe sobre Georgia y el futuro del Cáucaso, bastante amplio, digno de hojear.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Del dramaturgo y periodista oriental, autor de Barranca Abajo, M'hijo el dotor y Canillita

"Si yo muero, cosa difícil, dado mi amor a la vida, muero porque he resuelto morir. La única dificultad que no he sabido vencer en mi vida ha sido la de vivir.
Por lo demás, si algo puede la voluntad de quien no ha podido tenerla, dispongo: primero, que no haya entierro; segundo, que no haya luto;  tercero, que mi cadáver sea llevado sin ruido a la Asistencia Pública, y de allí a la Morgue.
Sería para mí un honor único que un estudiante de medicina fundara su saber provechoso para la humanidad en la disección de cualquiera de mis músculos."

Testamento de Florencio Sánchez

martes, 23 de septiembre de 2008

Si no leo, me aBURRO



El próximo [y cercano] lunes 6 de octubre, celebraremos la maratón de la lectura. Iniciativa que se cristalizará desde la nueva y aunada biblioteca que comparte nuestro ISFDyA 805, con la 712.

Se reciben sugerencias, pero una idea fuerza, será la de aprovechar el dictado de Locución II, y seleccionar textos para leer, o mejor aún, llevar algún radioteatro, como para colocar unos parlantes y poder disfrutar [o ser castigados] por voces pseudo-profesionales.

En fin, si alguno de vosotros tuviere sugerencias adicionales, socializadlas por esta vía.

Un 23 de septiembre, tiempo ha ..

1778
Nace en Buenos Aires el Doctor Mariano Moreno. Fue un patriota esforzado y un político virtuoso. Después de graduarse en leyes en Chuquisaca y ejercer allá su profesión, regresó en 1805 a Buenos Aires.
Cuando sobrevinieron los acontecimientos de Mayo de 1810, fue elegido secretario de la Junta de Gobierno creada el día 25.
Fundó la Gaceta de Buenos Aires desde la que sembró sus ideales de libertad.
También fue el fundador de una Escuela de Matemáticas y de la Biblioteca Pública de Buenos Aires, hoy Biblioteca Nacional.
Sostuvo divergencias con el presidente de la Junta, Coronel Cornelio Saavedra que fueron determinantes para que fuera enviado como ministro plenipotenciario ante la corte británica, embarcándose con su hermano Manuel Moreno y con Tomás Guido en la fragata La Fama.

1811
Se disuelve la Junta Grande, creando previamente un poder Ejecutivo conocido como El Primer Triunvirato, porque lo integraban 3 vocales y 3 secretarios.
El resto de los diputados pasaron a formar la Junta Conservadora de la Soberanía de Fernando VII que debía reglamentar el funcionamiento del Triunvirato.
Con una conducción más conservadora, este nuevo órgano de gobierno estaba conformado por la burguesía comercial de Buenos Aires, pro británica y partidaria del libre comercio.
La caída de la Junta Grande, un año después de la Revolución de Mayo, posibilitó el surgimiento de las figuras de Bernardino Rivadavia, secretario de este Triunvirato, y de Manuel José García, máximos representantes de los intereses británicos.
El Triunvirato, derogó y redujo todas las restricciones que pesaban sobre las importaciones de manufactura inglesa iniciando el nuevo período que culminará a fines de la década del '20 con el ascenso al gobierno del ala derecha del federalismo.
Estas medidas políticas-económicas que se dieron en toda la América generaron la desaparición de la producción de productos americanos, como por ejemplo los tejidos, a consecuencia de la competencia de las industrias británicas, más desarrolladas.

1850
Muere en el Paraguay el guerrero de la independencia y caudillo oriental José Gervasio de Artigas, prócer oriental e iniciador del movimiento federalista.
En el Paraguay vivió asilado humildemente bajo la protección de los sucesivos gobiernos de Gaspar Rodríguez de Francia y de Carlos Antonio López, confinado en una modesta chacra de la villa de Caraguatay, rodeado de indios y campesinos.
Allí. todos lo llamaban caraí marangatú, que significa "padre de los pobres" en guaraní.
Luego de tres décadas en Paraguay, Artigas murió a los 86 años el 23 de septiembre de 1850.
Un mes antes había muerto, también en el exilio, el general José de San Martín.

Había nacido en Montevideo (Uruguay) el 19 de junio de 1764. Artigas según Artigas "Yo no hice otra cose que responder con la guerra a los manejos tenebrosos del Directorio me hacía por considerarme enemigo del centralismo, el cual sólo distaba un paso del realismo (la monarquía). Pero los Pueyrredones y sus acólitos querían hacer de Buenos Aires una nueva Roma imperial, mandando sus procónsules a gobernar a las provincias militarmente y despojarlas de toda representación política, como lo hicieron rechazando los diputados al Congreso que los pueblos de la Banda Oriental habían nombrado y poniendo precio a mi cabeza". José Gervasio Artigas un auténticos representante de los pueblos, una figura clave para analizar el devenir de la revolución que diera su grito libertario aquel 25 de mayo de 1810.

lunes, 22 de septiembre de 2008

El uso del lenguaje en los medios

La Sociedad Argentina de Locutores observa con profunda preocupación la utilización de lenguaje procaz, ordinario y chabacano en algunos medios de comunicación y que al amparo de una presunta y mal entendida modernidad deforma nuestra rica lengua, lesiona el buen gusto y difunde en la población una idea equivocada acerca de qué está bien y qué está mal.

 

La historia de la radio y la televisión de nuestro país posee una enorme nómina de profesionales que supieron utilizar el vocablo adecuado en cada momento, el verbo en su correcta conjugación y la frase adecuada a la circunstancia. Así se transformaron en importantes colaboradores de docentes y padres en la tarea de educar a la población, contribuir a elevar el nivel de las nuevas generaciones y difundir cultura.

 

No podía ser de otro modo si se toma en cuenta que los medios ejercen desde siempre una innegable influencia sobre los oyentes o televidentes. Hoy son muchos los que mantienen esta premisa y entienden que es posible expresar una idea con la palabra adecuada, sin caer en excesos o deformaciones y sin agredir a quienes no participan de aquella forma de expresión.

 

Sin embargo otros, lamentablemente, con el argumento de "hablar como lo hace el pueblo", caen en la vulgaridad utilizando palabras inadecuadas y groseras y provocando en realidad el efecto contrario pues el pueblo comienza a hablar como lo hacen los comunicadores. Tal vez la única razón que determina esa conducta y que deforma nuestro idioma sea la incapacidad de esos comunicadores para establecer un diálogo con las palabras precisas y emitir un pensamiento, que además de sano, contenga palabras que puedan ser recibidas por todas las personas y sin que nadie se sienta afectado.

 

Tampoco sirve el falaz argumento que algunos esgrimen acerca de que hay cosas más importantes en la vida. Todo es importante y mucho más en los medios de comunicación. Sólo se trata de hablar con propiedad porque significa pensar con propiedad. Ha llegado la hora de poner freno a esta verborragia que destruye nuestra imagen de pueblo culto. Corresponde a las autoridades del área y a los licenciatarios vigilar y buscar los mecanismos necesarios para mejorar el lenguaje que se utiliza en los medios.

 

Los locutores no queremos que la mediocridad nos supere, deseamos que todos los que trabajamos en los medios de comunicación seamos difusores de cultura.

 

La Sociedad Argentina de Locutores compromete su máximo esfuerzo para  lograr un cambio sustancial de la actual situación y se propone hacerlo junto a las autoridades nacionales y a otras instituciones interesadas en el buen uso de nuestro idioma.

 

COMISION DIRECTIVA NACIONAL

Sino o si no

Colaboración del Prof. Esteban Giménez

Ese es uno de los usos que más conflicto crea a quienes redactan cualquier clase de texto.

Basta leer diariamente determinadas páginas (Replay, de Clarín es una de ellas), para comprobar esta aseveración.
Hay dos expresiones: sino (conjunción adversativa) usada en expresiones en las que ella enlaza dos ideas opuestas o complementarias.
Ej.: No tenía un arma, sino dos.
No lo digo solo por quedar bien, sino para que me entiendas.

Si no (conjunción condicional + adverbio de negación) es usada en casos en que existe una condición inicial:
Ej.: Si no me entregás el documento, te denuncio.

Hay un ejemplo que siempre me fue muy útil y consta de esta oración:
No come si no trabaja (es decir, si no trabaja, no hay alimentos, ¿está claro?)
No come sino trabaja (quiere decir que en vez de comer, la persona se la pasa trabajando).

Otra regla afirma que entre si y no se puede intercalar otra palabra: Ej.: No come si (él) no trabaja. Algo que con sino es imposible.
Finalmente, recordar que la diferencia está también en la acentuación: sino se pronuncia [síno]; si no suena [si nó].

Cuestión de acento: ¿adecua o adecúa?, ¿licua o licúa?

  Buenos Aires, Télam, por Ana María Bertolini.-

La Real Academia Española (RAE) aceptó que licua, adecua, evacua y promiscua pueden acentuarse en la "ú", sin considerar que esta decisión vulnera dos reglas ortográficas: las palabras graves finalizadas en vocal no llevan tilde y los verbos terminados en
"uar", precedidos por "c" o "g", no se acentúan al conjugarlos.
 Hasta hace poco, era correcto decir "adecua" y "fragua"; e incorrecto decir "adecúa" o "fragúa". Pero resulta que a fuerza de "recoger los usos arraigados", se inventó un galimatías: ahora se puede decir adecua o adecúa, y también fragua, pero no fragúa.
 Lo de no acentuar la "u" después de "c" o "g" nunca fue una regla difícil de entender, se la enseñaba en la primaria y solía respetarse: ningún buen hablante decía "licúa" sino licua. Pero con el tiempo, hasta los locutores la acentuaron en la "ú".
Curiosamente, con "averiguar" y "apaciguar" -que participan de idéntica regla (a "uar" le antecede "g")- no pasó esto: a nadie se le ocurre todavía decir "averigúo" ni "apacigúa".

Como ambas son graves y terminan en vocal, podría argumentarse que por eso no llevan tilde; sin embargo, también lo son "adecua", "licua" y "evacua". ¿Entonces, por qué acentuarlas?
 Al clasificar los verbos según la consonante que precede a "uar", la RAE había reglado que cuando es "c" o "g", "el verbo diptonga en "uo" o "ua": averiguar, averiguo, averigua".
 Pero que en cambio, "cuando no es ni "c" ni "g", el verbo rompe el diptongo mediante el acento en la vocal cerrada (ú), produciéndose así un hiato: actuar, actúo, actúa".
 Con evalúa, reditúa, insinúa, acentúa, atenúa, etc, también se produce hiato, algo que el vulgo no sabe qué es, pero que debe caerle simpático, porque lo usa a troche y moche.
 Tanto, que el último diccionario de la RAE terminó por aceptar que "adecuar, licuar, evacuar y promiscuar se conjugan como actuar o averiguar" (sic), que como es sabido, no se conjugan igual, porque, o se actúa, con acento, o se averigua, sin tilde.
 Dicho de otra forma: hoy se puede decir adecúo, licúo, evacúo y promiscúo, tanto como adecuo, licuo, evacuo y promiscuo; aunque por suerte -quizás, para que quienes lamentan esta modernización, se apaciguen y no se "apacigúen"- todavía no ha decidido que se
"fragúe" nada y mucho menos que se "averigúe".
 Es que, dado el caso, la RAE debería explicar por qué, al conceder esto, no anuló la regla que manda a conservar el diptongo "uo" en las conjugaciones precedidas por "c" o "g" y la que ordena no acentuar las palabras graves terminadas en "s", "n" o vocal.
 "La Academia no dice que las cosas tengan que ser así, no manda. Lo que hace es recoger los usos. Y solamente recoge los usos cuando están realmente arraigados, cuando tienen una valía en la lengua", dijo su secretario, Alfonso Zamora Vicente, con ánimo
de aclarar, pero logró que oscurezca.
 ¿Hay que escribir como manda la RAE hoy, o como lo hacía hasta ayer? ¿Hay que respetar las reglas ortográficas o ignorarlas?
 El lingüista Miguel Angel Monjas Llorente, en sendos documentos web sobre "Cómo acentuar en español", también se contradijo respecto a qué hacer con los verbos en "uar".
 En el documento del 6 de diciembre de 1996, afirmó: "Los verbos cuyo infinitivo termina en "cuar", llevan diptongo en la sílaba final. Por tanto, del verbo evacuar, la conjugación da "evacuo" y no "evacúo". Lo mismo vale para verbos como licuar o adecuar", subraya. (De la "g", ni se acordó).
 "En cambio, los verbos que terminan en "uar", siendo la consonante que la precede diferente a "c", poseen un hiato y se dirá "habitúo" y no "habituo". (Otra vez, de la "g", ni jota).
 Pero en la versión 2.01 del 2 de febrero de 1998, Monjas Llorente recordó la terminación "guar", que había ignorado; se contradijo con licuar; y decidió a su gusto con evacuar.
 "Los verbos cuyo infinitivo termina en "cuar" o "guar" -escribió- llevan diptongo en la sílaba final. Por tanto, del verbo evacuar la conjugación da e-va-cuo y no e-va-cú-o. Las únicas excepciones a esta regla son los verbos licuar y promiscuar, que aunque con diptongo en el infinitivo, producen hiatos en la conjugación (aquí sí que es válido li-cú-o)".
 "El resto de los verbos que terminan en "uar", aún llevando diptongo en la sílaba final, producen hiatos en la conjugación y se dirá ha-bi-tú-o y no ha-bi-tuo", sostuvo finalmente.
 ¿Será que el castellano es un nuevo chiste de gallegos?.-
(Télam).-